La música como método de relajación

Hace un par de semanas confirmé la noticia que me cambió la vida. Fui a hacerme una prueba de embarazo y ésta resultó positiva, lo que me provocó un choque de emociones tremendo. La felicidad invadió mi ser, las lágrimas de alegría comenzaron a brotar, pero conforme avanzaban las horas el miedo me invadió junto con mi pareja. Ambos queríamos un bebé, pero empezamos a pensar en nuestra situación económica, si sería suficiente para darle una buena vida, si había sido un error no esperarnos más tiempo. Tanta incertidumbre me provocó estrés y la noche dejó de ser para dormir.

El insomnio se apoderaba de mis noches, sólo estaba preocupada hasta que en la madrugada Morfeo se apiadaba de mí y me envolvía en sus brazos. Esta situación comenzó a afectar mi salud. Tenía dolores de cabeza, mareos, me daban arcadas sin vómito cada que ingería alimentos, y el pavor de que afectara a mi hijo me hizo buscar ayuda. Fui a especialistas, psicólogos, me informé en internet hasta que di con la solución, una muy sencilla y nada costosa. Además no quería ingerir algún tipo de pastillas que pudieran tener efectos secundarios en el feto.

La respuesta a todos mis problemas fue: la música. Es impresionante lo que puede lograr en el cuerpo las melodías cuando tu cerebro está sólo enfocado en lo que entra por tus oídos. Obviamente esta solución sólo sirvió para poder conciliar el sueño. Es como cuando dejas la televisión prendida para arrullarte, pero dicen que hacer esto provoca daños en tu cerebro. Mientras son peras o son manzanas, mejor ni intentarlo.

Para poder dormir con ayuda de la música, no tiene que ser forzosamente clásica o de relajación, aunque éstas dos ayudan muchísimo, ya que relajan tu sistema nervioso y calman tu cerebro. Además hay algunas melodías que están acompañadas por sonidos de la naturaleza, sólo evita que sean relámpagos o alguno otro que pueda alterar tu estado de paz.

Escuchar a Mozart, Yo-Yo Ma, Enya (por mencionar algunos ejemplos de música clásica y New Era), solos de guitarra, violín, piano y flauta te llevarán a un estado de paz. Lo único que tienes que hacer es recostarte, de preferencia boca arriba, y dejarte llevar por la música. Poco a poco conciliarás el sueño y dormirás como un bebé.

Si eres de las personas que prefieren las canciones con letra, también es válido. Al igual que los sonidos de naturaleza, trata de que no sea un ritmo que te saque de tu tranquilidad. Pueden ser baladas, canciones acústicas, las que son especialmente románticas tiene un gran efecto en nuestros pensamientos.

Otra cosa que podría funcionar son los audiolibros. Elige el tema de tu agrado, descárgalos o cómpralos en algunas de las páginas o aplicaciones especializadas, y esto también podría ayudarte a descansar, al mismo tiempo que tu bebé escucha lo mismo y puede que aprenda algo o le sirva en un futuro.

Te recomendaría hacerlo a través de unas bocinas, ya que si utilizas audífonos podrías dañarte la audición en caso de que te quedes dormida.