¡Quiero ser médico!

Esta es una expresión que probablemente hemos escuchado en voz de nuestros hijos o sobrinos, si es que ya hemos formado una familia, o de cualquier niño con el que hayamos tenido la ocasión de convivir. Incluso puede ser un deseo que nosotros mismos hayamos externado, aunque posteriormente la vocación nos condujera por otros rumbos.

La profesión médica es una de las que más llaman nuestra atención cuando somos niños. Probablemente les resulte familiar este caso que hace unos días se hizo viral en redes sociales; la cajera de una tienda de juguetes cuestionó a una niña de tres años por elegir una muñeca de piel negra, con el extraño argumento de que no se le parecía en nada. La pequeña rubia la puso en su lugar, con una respuesta que ni a la indignada mamá se le hubiera ocurrido: “Sí que nos parecemos; es bonita, como yo, y es doctora, como yo”. Y es que, en efecto, la linda muñeca estaba vestida de médico y venía con todo y estetoscopio.

Más allá de la lección anti racismo que recibió la intransigente cajera, el caso nos muestra hasta qué punto la profesión de médico es un sueño para muchos, desde tempranas etapas en la vida. Después podemos odiarla un poco, cuando nos tocan las primeras inyecciones, los jarabes de horrible sabor o, en el peor de los casos, las visitas al hospital. Pero hay personas en las que ese infantil anhelo de ser médico madura como una verdadera vocación y entonces inician la complicada y ardua, pero también gratificante trayectoria de la formación médica.

Como todas las vocaciones, la del médico es digna de alentarse, sobre todo cuando se mantiene a lo largo de toda la formación básica. Pero también se debe ser honesto con los aspirantes a médicos; se trata de una disciplina que requiere compromiso, estudio, actualización permanente y una buena dosis de sacrificio.

Estas son las principales etapas formativas por las que debe pasar un médico:

Formación pre-médica

Ésta inicia en una etapa tan temprana como es el bachillerato. En el último año de este nivel educativo, los alumnos eligen su adscripción a diversas áreas formativas, que les aportarán los conocimientos básicos para ingresar a una licenciatura universitaria. Si bien esta elección no es por completo determinante y muchas disciplinas y universidades son flexibles en cuanto al área que cursaron los aspirantes, la mayoría de las facultades de medicina exigen  que sus aspirantes sean egresados del área de Ciencias Químico-Biológicas; en todo caso, deben mostrar un conocimiento pleno de los fundamentos que se imparten en ella.

Licenciatura

La licenciatura en medicina, que debe cursarse en las universidades autorizadas por el Sistema de Salud para impartirla, tiene una duración de seis a siete años. En ella, los estudiantes reciben una formación básica, en disciplinas como anatomía, fisiología, patología o bioquímica. Posteriormente se dedican al estudio de casos clínicos y hacia los últimos semestres, eligen un campo clínico para especializarse.

Servicio social

En México, el servicio social es un requisito para egresar de cualquier licenciatura, pero el de la medicina es uno de los pocos casos en los que el servicio cumple una función verdaderamente formativa.

Internado de pregrado

Se cursa en el último año de la licenciatura y es indispensable para que los alumnos comiencen a integrar y aplicar todos los conocimientos adquiridos.

Residencia médica

La obtención del título de médico marca el final de una etapa en la formación, pero por lo general no es la conclusión de la misma. Los médicos que desean continuar con una especialización, deben hacer una residencia. Para ello, presentan el Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas y se auxilian con materiales como la guía o el simulador ENARM, pues la continuidad de su trayectoria depende de que aprueben este examen.