Las visitas al bebé; cómo, cuándo y cuánto

¿Llega un nuevo bebé a la familia o dentro del grupo de amigos cercanos? Si ya estás pensando en plantarte en la sala de espera del hospital, o en los departamentos en la Condesa donde viven los papás, y no moverte de ahí hasta que conozcas a tu nuevo nieto, sobrino, ahijado o hijo de los amigos de tu novia, espera y dedica unos minutos a leer este artículo.

El nacimiento de un bebé es todo un acontecimiento y quienes, ya sea por lazos familiares o de amistad estamos relacionados con los padres, queremos compartir su felicidad y apoyarlos de la mejor forma posible. Lamentablemente, a veces el apoyo puede convertirse en agobio, sobre todo cuando nuestra presencia, lejos de quitar un peso de encima a las personas, les da más preocupaciones o trabajo.

Piensa que por más feliz y natural que sea el acontecimiento, un parto es una experiencia agotadora y que no deja de comportar ciertos riesgos para la madre y el recién nacido. Para el padre y los acompañantes más allegados, también es un momento de incertidumbre y preocupaciones. Así que cuando el bebé al fin nace y se confirma que tanto él como la madre se encuentran en perfecto estado de salud, hay algo que la familia desea por encima de cualquier cosa; ¡tranquilidad!

Cuando los familiares y amigos abarrotamos la sala de maternidad del hospital e insistimos en visitar al bebé y a la mamá, “aunque sea un ratito”, lo que estamos haciendo, en la mayoría de los casos, es imponer nuestra presencia en una situación que debería ser totalmente íntima para los papás, el bebé, los hermanos, si es que los hay, y los familiares o amigos que los padres decidan tener cerca.

Digo “en la mayoría de los casos”, porque tal vez haya mamás y papás que quieran hacer de la llegada de su bebé todo un acontecimiento y prefieran que hasta el último elemento de su lista de contactos conozca al bebé durante sus primeros días. Pero, en general, y sobre todo en el caso de la mamá, lo más común es que se añoren unos días de paz y descanso después del parto. Por eso, a continuación te comparto algunos consejos acerca de Cómo, Cuándo y Cuánto tiempo visitar a la familia que tiene un nuevo bebé.

Cómo

Respetar la intimidad de los otros no quiere decir olvidarse por completo de ellos. Si sabes que tu hermana, prima o mejor amiga están a punto de dar a luz y quieres mostrar tu alegría y apoyo, una buena forma de comenzar a hacerlo es mediante una llamada o mensaje a un familiar cercano. Pregunta cómo están, cómo va todo y si necesitan algo. Eso sí, ten paciencia si no te contestan a la primera llamada o si dejan tus mensajes en “visto” por un tiempo; lo más probable es que todo esté bien, pero que la pareja, los papás o los más allegados a la futura madre estén muy ocupados para contestar.

Una vez que te anuncien la llegada del bebé, felicita a la familia, reitérales tu apoyo y pregunta cuándo puedes visitarlos. De nuevo, no presiones para obtener una respuesta y espera a que ellos te inviten a conocer al bebé. Si la familia decide que no recibirá visitas en el hospital y te piden unas semanas para adaptarse, no te ofendas ni los hagas sentir mal. Muéstrales tu comprensión y confirma tu disposición a estar ahí cuando ellos lo requieran.

Cuándo

Considero que el momento ideal para visitar a un recién nacido es… ¡cuando los padres lo decidan! Puede que después de un par de días la mamá se sienta mejor y el resto de la familia esté menos agobiada, pero esto no quiere decir que la familia se encuentre lista para recibir a un desfile de personas con ánimos de celebrar.

La llegada del bebé a casa implica una serie de ajustes, preparativos y rutinas, para que todos los miembros de la familia se adapten al nuevo elemento. Piensa que durante las primeras semanas, los padres apenas si duermen; los hermanos mayores, si los hay, se debaten entre la curiosidad y los celos; si hay familiares o amigos cercanos, a quienes los padres llamen para ocuparse de ciertas tareas, estarán concentrados precisamente en ellas. Y el bebé, bueno, él estará ocupado en comer, dormir y, literalmente, en adaptarse a un nuevo mundo.

Si tú estuvieras en una situación parecida, ¿en verdad tendrías energía, tiempo y humor para recibir gente? Considera este punto y espera la invitación de los padres, que seguro llegará.

Cuánto

La visita al bebé y su familia no debe ser un pretexto para organizar una reunión o una fiesta (ya habrá tiempo para ello en el primer cumpleaños o en el próximo día festivo). Si realmente quieres conocer al recién nacido y mostrar tu apoyo a los papás, además de ser paciente y comprensivo, sé prudente y no alargues tu visita más de lo debido.

En sus primeras semanas, el bebé necesita descansar y alimentarse, por lo que no hay espacio en su agenda para situaciones sociales. Los papás también tendrán su buena carga de ocupaciones. Así que, aunque te hayan invitado, sé respetuoso con sus tiempos, pregunta si puedes ayudarles en algo cuando estés ahí y en vez de esperar que te atiendan como invitado, llévales algo que pueda ser de utilidad.